• Grasas saludables. Muchas personas temen consumir jamón serrano por ser un alimento muy grasoso, sin embargo, tiene únicamente 4.5% de grasa, y la mayoría proviene del ácido oleico. Este es un ácido graso monoinsaturado de la familia de los omega-9, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo en la sangre y así proteger nuestro corazón.
• Proteínas. Contiene todos los aminoácidos esenciales, es decir, los que nuestro cuerpo no puede producir y necesitamos obtener de la alimentación. Estos son indispensables para el desarrollo muscular del corredor.
• Vitaminas. Es rico en vitaminas del complejo B, en especial la vitamina B1, que participa en el metabolismo, la producción de energía y en el sistema nervioso. Si estás estresado, qué mejor que un jamón serrano para poder relajarte.
• Minerales. Aporta minerales indispensables para la salud y el deporte: calcio, fósforo, zinc, hierro, potasio y magnesio.
Otra razón para consumir jamón serrano es que es muy fácil de digerir. Esto es gracias a que la carne pasa por un proceso largo de maduración, y cuando lo comemos, nuestro sistema digestivo ya no tiene que hacer tanto esfuerzo para degradar los aminoácidos que contiene. Por eso es muy buena opción para consumir antes o durante un evento deportivo de larga duración, por ejemplo, en las carreras de montaña.