A menos de 100 días del primer partido de la Copa del Mundo 2026, más allá de los temas sociales como la seguridad, una de las principales preocupaciones de los organizadores de la sede en México tiene que ver más con la obra de remodelación del Estadio Banorte que está a tres semanas de reinaugurarse con el partido entre México y Portugal.
El Coloso de Santa Úrsula, que sigue en medio trabajos tanto dentro como en sus alrededores, tendrá esta semana visitas de todo tipo: delegaciones, FMF, directivos y más para ver en qué etapa se encuentra el proyecto. Los más optimistas estiman que para el 28 de marzo, día del duelo ante los europeos, el inmueble no estará remodelado en su totalidad, pero sí en un 80 por ciento.
Para la Copa del Mundo y su organizador, la FIFA, no puede existir justificación alguna y de acuerdo al plan trazado debe entregarse al cien por ciento, sin excusa, por lo que trabajan revolucionados y a marchas forzadas para entregar el estadio a la FIFA a finales del mes de mayo.
Una área más importante es la que tiene que ver con lo deportivo, en donde el encargado, Javier Aguirre no le encuentra a su selección y sigue en la búsqueda de una oncena inicial que le permita competir como le han pedido, independientemente del rival.
Dudas en la portería, dudas a la ofensiva, en la lateral, en donde la variable es que para el cuerpo técnico los rivales que tendrán en primera ronda no les genera un mayor dolor de cabeza, de acuerdo a su jerarquía, por lo que en la concentración de seis semanas previa al Mundial pretende trabajar tiempo extra y encontrar la tranquilidad para iniciar el 11 de junio.
ILUSIÓN DE CAMBIO EN LA FMF
Y para no dejar esta preocupación e ilusión, dentro de la FMF hoy en día reina el hartazgo, el poco liderazgo y mucho ego. Hoy como nunca, a nivel federativo, son muy pocas las áreas que continúan un curso normal de trabajo y con buena camaradería, ya que de la mano de Ivar Sisniega y todas las decisiones que han tomado, tienen en jaque la tranquilidad del organismo.
Por ahora no parece que las cosas se vayan a mover ni un poquito. Será hasta que termine la Copa del Mundo cuando puedan venir algunos cambios, pensando principalmente en la cabeza del organismo, que a la interna no les genera respeto, admiración y mucho menos poder.
Desde la manera de ejercer y llevar las riendas del futbol mexicano hasta la operación que han trabajado desde que se fue Juan Carlos Rodríguez y que dejó varios “encarguitos” que han generado dolores de cabeza y desilusión.
