¿Para dónde juegas?

La cautela por no cometer errores provoca cada vez más miedo y mata la ofensiva de nuestro futbol.

La cautela por no cometer errores provoca cada vez más miedo y mata la ofensiva de nuestro futbol. Los goles a balón parado hoy en día son más comunes, y también merecen elogios cuando culminan los movimientos milimétricos preparados durante la semana, aunque en muchas de las ocasiones caiganmás por desaciertos de marcación que por virtudes en el ataque. Si revisamos el normal traslado del balón en muchos de los partidos (sobre todo de nuestra liga mexicana o en la MLS) se exagera en el apoyo a un compañero, antes que en la forma de arriesgar para avanzar y llegar a la portería contraria. Hoy se retrasan líneas casi por sistema, lo que convierte muchos juegos en monótonos y mediocres. El defensa se la da al arquero, el mediocampista defensivo se apoya con el defensor, el volante ofensivo recurre fácilmente al apoyo retrasado y el delantero juega muchas veces de espaldas para que su primer toque no sea hacia el área ni mucho menos al gol. Los extremos desbordantes son cosa del pasado, casi especies en extinción, y de ahí que los rematadores (centros delanteros) sean cada vez menos atrevidos y por lógica menos eficientes. Un buen amigo que ha preparado talento futbolero en los últimos 25 años me lo explicó de manera muy sencilla “es culpa de los entrenadores en el período de formación. . .cualquier niño que juega futbol busca siempre ir para adelante, pero los malos entrenadores transportan sus miedos a ellos obligándolos a no arriesgar”. Alguna vez don Nacho Trelles, me dijo “Una de las diferencias entre nosotros (mexicanos) y los brasileños, está basada en la recepción de la pelota... nosotros paramosla bola, buscamos a un compañero y nos apoyamos casi siempre hacia atrás, en cambio ellos reciben avanzando”. Yo no recuerdo a Zico o a Pelé apoyarse por sistema y retrasar la pelota a su propia media cancha. Maradona no iba hacia atrás (de ser así, el majestuoso gol en el 86 en Azteca nunca se hubiera logrado, en lugar de driblar ingleses hubiera preferido apoyarse con cualquier compañero). Y es que mientras estas carencias y vicios no se solucionen desde la formación, difícilmente explotaremos en el futbol (porque los goles llegan cada vez con menos frecuencia) y el temor porque nos “agarren mal parados” nos podría seguir aniquilando (como el gol que recibimos de Argentina en Sudáfrica con el “atorón” de Ricardo Osorio). Por eso, yo celebro a los jugadores que ven y van hacia adelante, matando la mezquindad y buscando como niños el arco rival (sin importar la posición que jueguen). Por eso yo celebro el gol del “Chicharito” el Domingo, ya que no buscó acomodarse, recibir o apoyarse, sino rematar a esa portería con la que sueña dormido y despierto. Por eso yo celebro el gol de Miguel Sabah para el empate de los Monarcas ante el Cruz Azul, que demostró como un goleador se hace con goles y no con intentos (de primera y batiendo a Corona). Ahí se verá entonces si un futbol es ofensivo aunque sólo juegue con un hombre en punta, pero recordando como esencia que en este deporte se defiende, se traslada y se ataca, pero siempre pensando en la portería rival.

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