El último minuto

México jugaba su segundo partido en el Mundial de Chile en 1962. El rival era España, la llamada "furia roja". Faltaban pocos minutos para que concluyera el encuentro y México -dominando- tenía...

México jugaba su segundo partido en el Mundial de Chile en 1962. El rival era España, la llamada "furia roja". Faltaban pocos minutos para que concluyera el encuentro y México -dominando- tenía atrás a España. El marcador era de 0-0. El empate, daba casi por seguro el pase a nuestro país a cuartos de final. Nacho Trelles, el táctico nacional, les dijo claramente que aguantaran estos instantes. En caso de una descolgada -les advirtió- cometan un faul y dejen que el tiempo se agote.

El reloj indicaba minuto 44 del segundo tiempo. Se marca un tiro de esquina a favor de México y Trelles desde la banca grita que lo tiren afuera, para consumir los segundos restantes. El ejecutador desobedeciendo, lanza el centro que es tomado por los españoles. En la transmisión realizada por Fernando Marcos para la radio y la T.V., advertía con una frase lapidaria: "cuidado, no hay que olvidar que el último minuto también tiene sesenta segundos".

La defensa despeja y el esférico es tomado por Gento, quien como Pedro por su casa fue internándose al área mexicana rebasando a uno y otro defensor. Trelles desde la banca gritó a Raúl Cárdenas que lo derribara -no había tiempo de compensación en aquellos años, por lo que el minuto se hubiese agotado irremediablemente- pero Cárdenas no lo hizo por caballerosidad. Gento centró y Antonio Carbajal, guardavallas mexicano, gritó a su defensa Jáuregui que se la dejara. Este, queriendo ser el héroe del encuentro, cabeceó hacia tras y la pelota fue a dar directamente a los pies de Peiró quien no tuvo más que jalar el gatillo para anotar. Veinte segundos después, el árbitro pitaba su ocarina. Nunca estuvo México tan cerca de la calificación. Pero recuerden que "el último minuto también tiene sesenta segundos"...

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