Los que olvidan su pasado están condenados a repetirlo

Seguramente que este año será inolvidable para todos los fanáticos del balompié, ya que aparte de nuestra competencia casera habrá actividad en otros frentes como la Copa Libertadores, el...

Seguramente que este año será inolvidable para todos los fanáticos del balompié, ya que aparte de nuestra competencia casera habrá actividad en otros frentes como la Copa Libertadores, el Hexagonal Final rumbo al Mundial de Alemania 2006, la Copa de Oro y la Copa FIFA Confederaciones; sin lugar a dudas que toda esta actividad hará mella en los clubes ya que sus jugadores sufrirán un desgaste físico excesivo.

Ahora que hacíamos referencia a la Copa Libertadores, debemos recordar que a partir de esta edición la Confederación Sudamericana de Futbol (CONMEBOL) le ha dado a nuestro país dos plazas de manera directa (que ya pertenecen a Pachuca y Tigres) y un tercer lugar (Chivas) que ganó su calificación ante el Cienciano de Perú.

Desde el año anterior en que se supo que la CONMEBOL le daría entrada a dos oncenas mexicanas en el torneo de clubes mas importante de nuestro continente, todo parecía que iba a ser felicidad porque ya no habría necesidad de disputar las tediosas y desgastantes  preprelibertadores, y prelibertadores en contra de los cuadros venezolanos, pero lamentablemente no fue así y dichas eliminatorias dieron paso al denominado torneo Interliga con lo cual se acrecentó el trabajo de los equipos. A las oncenas que no alcanzan el objetivo de llegar a esta cita les sirve de pretemporada, pero para el resto sin lugar a dudas que es un martirio.

Con la creación de la Interliga los equipos no recibieron beneficio alguno  -salvo en el aspecto económico-,  sino que se quedaron en las mismas y, cuando llega el momento de disputar la Copa Libertadores y hacerla compatible con el torneo de liga, la cuestión se vuelve casi imposible y el camino de los equipos que juegan los dos torneos se llena de dificultades.

Desgraciadamente, en México es una realidad que los clubes no son capaces de poder disputar dos competiciones de buen nivel de manera simultánea, los equipos en ocasiones no cuentan con los recursos suficientes o, en su defecto, no hacen las contrataciones necesarias y adecuadas para que su esfuerzo rinda frutos. Con el transcurrir de la participación azteca en Copa Libertadores, las oncenas han agarrado mas experiencia y se las han ido ingeniando para hacer un buen papel, pero no siempre ha sido fácil para ellos y vale recordar que en el año de 1998 cuando América y Guadalajara disputaron por primera vez este certamen, sufrieron para hacer compatibles sus encuentros de liga y Libertadores.

Claro ejemplo de esto fueron las Águilas, quienes el 4 de abril de ese año se vieron en la necesidad de partir a su plantel en pleno aeropuerto de la Ciudad de México, un grupo voló a Brasil a enfrentar al Gremio y al Vasco da Gama y el resto se quedó a encarar el repechaje en contra de los ya desaparecidos Toros Neza. La novatez en este tipo de competiciones empezaba a cobrar la factura.

De aquella fecha para acá, parece que los clubes aztecas siguen sin aprender la lección.

La 46a. edición de la Copa Libertadores ya está en marcha y culminará el 12 de mayo, la suerte está echada y junto a Chivas, los debutantes Pachuca y Tigres tendrán que decidir porque se decantan, la Copa Libertadores o el torneo de liga.

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