Profeta en su tierra

Reza el popular dicho que "Nadie es profeta en su tierra", pero en el caso de Antonio “Turco” Mohamed se puede aplicar este refrán a la inversa.

Reza el popular dicho que "Nadie es profeta en su tierra", pero en el caso de Antonio “Turco” Mohamed se puede aplicar este refrán a la inversa.

En su época de jugador se desempeñó como mediocampista y aunque muchas veces fue criticado por su “exceso de peso”, no pasó desapercibido en las canchas, siendo tal vez su época más brillante la que vivió con los ya desparecidos Toros Neza (antes Toros Hidalgo) de la Temporada 1993-1994 al Verano 1998.

Aunque poseía un gran toque y una agilidad mental impresionante para dar servicios de gol, su palmarés a nivel clubes es nulo, aunque sí puede presumir que a nivel Selección ganó algo importante, ya que fue parte de la “Albiceleste” que se coronó Campeona en la Copa América de Chile 1991.

Tras dejar de manera permanente la práctica profesional del balompié, no logró sacarse ese “gusanito” del futbol y decidió seguir ligado a este deporte desde el banquillo, dando sus primeros pasos con el Zacatepec en el año 2003.

Tras su paso con los Cañeros, dirigió al Morelia y al Querétaro, en todos ellos sin pena ni gloria, hasta que decidió regresar a su tierra, donde fue el entrenador del Huracán, pero sin lograr nada trascendente.

Posteriormente volvió a suelo azteca para dirigir a los Jaguares y de nuevo retornó al banco de “El Globo”, para luego ser el Director Técnico del Veracruz y más tarde del Colón. El resultado fue el mismo, no logró ganar nada.

Pero el “Turco” jamás se rindió y para este año 2010 fue contratado por el Independiente, club que es conocido como “El Rey de Copas”, pero que no había alzado ningún título importante a nivel internacional desde el año 1995, cuando se adjudicó la desaparecida Recopa Sudamericana y la Supercopa Sudamericana.

Un club de la categoría de los también conocidos como “Diablos Rojos de Avellaneda” ya no se podía permitir más fracasos y más si se toma en cuenta que es el máximo ganador de la Copa Santander Libertadores con siete gallardetes.

Las cosas no le pintaban nada bien al Independiente este año con Daniel Garnero como timonel, símbolo como jugador de ese club en la década de 1990, por lo que fue cesado y tras un breve interinato de otro par de leyendas como Ricardo Pavoni y Francisco Sá, la dirigencia de “El Rey de Copas” decidió que era momento de darle la estafeta a Antonio “Turco” Mohamed.

La apuesta era arriesgada, ya que no había ganado absolutamente nada, pero se le encomendaron dos misiones: Alzar un título y no perder con Racing, y a final de cuentas cumplió con ambos objetivos.

En el marco de la Fecha 10 del Torneo Apertura 2010, los “Diablos Rojos de Avellaneda” se impusieron por la mínima diferencia a su archirrival y posteriormente, llevó al Independiente a ganar la Copa Sudamericana tras una desventaja de 2-0 en la ida en casa del brasileño Goiás y luego remontar para dejar el marcador final 3-1 (3-3 global), lo que llevó a decidir todo desde los 11 pasos y donde los argentinos demostraron ser mejores.

Antonio “Turco” Mohamed dejó en claro que fuera de su país no pudo hacer nada (aunque seguro la preparación que tuvo en México le ayudó bastante), pero en su tierra natal logró regresar al Independiente a los primeros planos, ya que con el cetro ganado, también se calificó para disputar la Copa Sudamericana 2011, la Copa Suruga Bank 2011, la Recopa Sudamericana 2011 y la Copa Santander Libertadores 2011.

Mohamed, genio y figura, dejó en claro que él sí puede ser “profeta en su tierra” y seguramente que en el venidero año 2011, también dará mucho de qué hablar.

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