El adiós de 'La Araña Azteca' al Tri

El pasado martes 11 de octubre en el TSM, el portero Oswaldo Sánchez vistió por última vez la playera de la Selección Mexicana.

El pasado martes 11 de octubre en el TSM, el portero Oswaldo Sánchez vistió por última vez la playera de la Selección Mexicana.

Su postrero llamado para custodiar la valla verde generó cierta polémica, ya que el seleccionador azteca José Manuel “Chepo” de la Torre señaló que era para homenajearlo y que también no se descartaba en un futuro hacerlo con otros hombres que le aportaron algo importante al Tri.

Es cierto que hay que reconocer a todos aquellos que realizaron algo por una causa, pero ¿Un juego con la Selección Mexicana es el momento idóneo para hacerlo?

Me parece que en esta ocasión estuvo ad-hoc, ya que a pesar de que creo su convocatoria fue tribunera por jugarse en la casa de su club, lo tenía bien merecido y que mejor que ante un grande como Brasil (que también vale la pena acotar llena cualquier inmueble en el que se presente), independientemente que demostró ya no está “para esos trotes”, tal y como lo dejó ver en el gol de Ronaldinho, donde pudo haber hecho más.

A la culminación del compromiso, “La Araña Azteca” (apodo con el que lo bautizó el narrador Luis Omar Tapia), reconoció sus yerros y señaló que por su edad no se veía en el Mundial de Brasil 2014, esto luego que alguna vez le dijo al periódico “Récord” que se vislumbraba retirándose del futbol en el momento en que México sucumbiera en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 (a dónde no fue tomado en cuenta).

Oswaldo Sánchez es sin duda uno de los mejores guardametas mexicanos de todos los tiempos y para llegar al lugar que hoy ocupa, tuvo que pasar por una cantidad de sinsabores previos.

Fue parte de la Delegación Mexicana en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y cuando todo apuntaba a que sería el titular, el DT Carlos de los Cobos llevó a Jorge Campos y se quedó en la banca, para el Mundial de Francia 1998 de nuevo fue el acapulqueño el que lo dejó con las ganas de jugar, en Corea del Sur-Japón 2002, ya más maduro, se creía que al fin vendría su gran ocasión pero Oscar “Conejo” Pérez no le dio la más mínima opción, sólo por citar algunos ejemplos de eventos de gran envergadura.

Su primera gran oportunidad (y la cual no desperdició), le llegó en la Copa  FIFA Confederaciones Alemania 2005, donde ayudó a que el Tri se quedara con el cuarto puesto y de ahí para adelante, hasta que previo al Mundial 2010, el DT Javier “Vasco” Aguirre decidió que no sería parte de la comitiva azteca.

Al cancerbero le dolió esa decisión ya que ahí veía su ocasión de retirarse (pero el “Vasco” ya no estaba dispuesto a cometer un error similar al del 2002), por lo que tuvo que aguantar las burlas de todos e inclusive se recuerda su llanto en las escaleras que conducen al vestidor visitante en el Estadio Olímpico de CU, luego que Pumas venció a Santos 1-0 un 11 de abril en el marco de la Fecha 14 del Torneo Bicentenario 2010 y la porra de Pumas lo empezó a insultar, por lo que terminó por reventar en llanto.

Esa fue la segunda vez que en el mismo lugar las lágrimas bañaban su rostro, la anterior fue cuando perdió la Final del Torneo Clausura 2004, mientras sostenía el trofeo de Subcampeón siendo el Capitán de las Chivas.

Aquí vale la pena hacer un paréntesis y señalar el por qué hago mención a que Javier Aguirre no estaba dispuesto a cometer el mismo yerro que en Corea del Sur-Japón 2002 y el suceso se conecta con si el Tri debe servir para homenajear con un partido o simplemente entregar un reconocimiento antes o al medio tiempo de los cotejos.

Previo al Mundial asiático se recordará que Claudio Suárez se lesionó y aunque logró recuperarse a tiempo, el “Vasco” lo dejó fuera de la lista final y prefirió que se le diera un reconocimiento en el partido de despedida del Tri rumbo a esa Copa en un duelo ante Colombia en el Estadio Azteca, y ya en pleno Mundial, como olvidar aquellos Octavos de Final que tanto nos atormentan, cuando EUA nos dejó sin el anhelado “quinto partido” y en el que Javier Aguirre al ver que ya el daño estaba hecho, prefirió sacar a Gerardo “Borrego” Torrado y que ingresara Alberto García Aspe a los 78’ para decirle adiós para siempre a las canchas.

Hay ocasiones en las que se puede homenajear a alguien como el caso de Oswaldo Sánchez, pero el de Alberto García Aspe no fue el momento, ni el lugar y a hoy día, todos los 17 de junio debemos tragarnos las burlas de los gringos que no pasan inadvertida aquella fecha ni por error.

Otros casos de homenajes fueron el de Hugo Sánchez con el Tri ante Paraguay previo a Francia 1998, quien a sabiendas de que era un compromiso de preparación para un Mundial, prefirió detener el juego a los pocos segundos del arranque para ser ovacionado y dejarle su puesto a Luis García, o por ejemplo el que recibió Antonio “Tota” Carbajal (una placa) en la Copa FIFA Confederaciones 1999 ante EUA en el Coloso de Santa Úrsula.

A final de cuentas cada quien tiene su opinión y los dirigentes, técnicos, etc. harán lo que mejor les plazca, pero a lo pronto, bien por este homenaje a Oswaldo Sánchez y ojalá que en un futuro y en partidos en los que no se juegue algo crucial, también se les rinda pleitesía a otros hombres que dejaron su nombre grabado en la memoria no sólo de la Selección Azteca, sino de todo México.

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