Barça, més que un club

¿Por qué el Barcelona es “quelcom més que un club de futbol” (“algo más que un club de futbol”)? De unos años para acá esa frase ha sido usada como estandarte por este equipo.

¿Por qué el Barcelona es “quelcom més que un club de futbol” (“algo más que un club de futbol”)? De unos años para acá esa frase ha sido usada como estandarte por este equipo e inclusive en las gradas de su estadio se puede leer parte de esta oración, así como en su playera.

El 17 de enero de 1968 Narcís de Carreras se hizo cargo de la Presidencia del conjunto culé tras encabezar una candidatura de unidad en la que estaban Agustí Montal i Costa y Raimon Carrasco tras la dimisión de Enric Llaudet y en su discurso de toma de posesión comentó que el  FC Barcelona es “algo más que un club de futbol”, en referencia a la trascendencia que tenían en Cataluña, que en ese entonces era oprimida (así como toda España), por la mano de hierro del Generalísimo Francisco Franco.

Alguna vez Lluís de Carreras (hijo del ex Mandamás), recordó que su progenitor llevaba escrito el sermón (algo que por aquella época no era común) y que esa frase que a la postre cobraría celebridad había sido redactada a conciencia, según recopila el propio Barça.

Esa no sería la única vez que Narcís de Carreras se referiría así al Barcelona, ya que en una entrevista en respuesta a las críticas que le había proferido Santiago Bernabéu (su homólogo del Real Madrid), señaló que “Tanto si le gusta como si no, el Barça es más que un club, porque los barcelonistas son lo que son y representan lo que representan”.

Para el año de 1973, Agustí Montal i Costa, quien había acompañado a Narcís de Carreras, estaba en campaña de reelección y decidió que el eslogan de su candidatura fuera “Algo más que un club de futbol” y la fórmula le funcionó de maravilla ya que Lluís Casacuberta, su rival por la silla presidencial, se quedó con las ganas de ocuparla.

Justo el próximo martes se cumplirán 44 años desde que Narcís de Carreras definió así al cuadro blaugrana, pero ¿En verdad el Barcelona es eso, es algo más que un club de futbol?

En los estatutos del Barça, particularmente en el artículo 4º, se señala que la segunda finalidad del club tiene que ser “complementariamente, la promoción y la participación en las actividades sociales, culturales, artísticas, científicas o recreativas adecuadas y necesarias para mantener la representatividad y la proyección pública de que disfruta el club, fruto de una tradición permanente de fidelidad y servicio a los socios, a los ciudadanos y a Catalunya”.

Y es que vale señalar que el Barcelona como tal es un club, donde no sólo se fomenta el futbol, sino que también cuenta con otras áreas deportivas como basquetbol, balonmano, futbol sala, hockey sobre patines, sobre hielo y sobre pasto, atletismo, patinaje artístico, rugby, voleibol, basquetbol en silla de ruedas y basquetbol femenil. 

Por otro lado, también vale acotar que la frase “Algo más que un club de futbol” ha tenido sus trasfondos políticos, ya que como cuenta la propia escuadra culé, en el año de 1951 se dio una huelga en los tranvías y las autoridades franquistas se quedaron con el ojo cuadrado cuando observaron que los seguidores azulgranas salían de Les Corts (antiguo estadio blaugrana) tras vencer al Santander por 2-1 y no tomaron el transporte en medio de un descomunal aguacero. Se dice que ese suceso ayudó a levantar el paro.

Tampoco se puede pasar por alto que cada que hay oportunidad los seguidores del Barcelona enarbolan su “nacionalismo” con carteles de “Cataluña no es España” y cosas por el estilo, tristemente quieren trasladar su ideología política al terreno de juego.

Ejemplos de por qué los azulgranas son “más que un club” sobran (y también seguro que hay una buena cantidad de cosas que les gustaría poner debajo de la alfombra), pero en el estricto sentido positivo para muestra está las visitas que hicieron los jugadores del primer equipo a hospitales infantiles durante el Día de Reyes, o como cuando el 28 de mayo del año 2011 y tras ganar su cuarta Champions League, Carles Puyol, Capitán de la escuadra, se quitó el brazalete y lo entregó a Eric Abidal para que alzara la “Orejona”, esto luego de haber superado un tumor en el hígado, y también se debe resaltar que tienen un sentido ecológico, ya que por si no lo sabía, las nuevas playeras del Barcelona está hechas de envases de pet reciclado.

En más de una ocasión me ha tocado escuchar o leer a alguien que señala que “el Barcelona es el club de moda y por eso todos lo apoyan” ¿Quién no se va a identificar con un ganador?

En México el aficionado es tremendamente cambiante, ya que mientras Rafael Márquez militó en ese combinado (e inclusive también cuando Giovani dos Santos fue ascendido al primer equipo), la gente se desvivía por esta escuadra. Aún recuerdo las caras tristes de muchos cuando fueron eliminados en los Octavos de Final de la Champions League 2004-2005 por el Chelsea con un global de 5-4, o en las Semifinales de la campaña 2009-2010 por un global de 3-2 favorable al Inter de Milán que dirigía José Mourinho, así como los momentos de angustia de otros tantos cuando en 2008-2009 dejaron sobre la hora al Chelsea en las Semifinales con un global de 1-1 y qué decir de todos aquellos que gozaron cuando alzaron su segunda “Orejona” en 2005-2006 con el “Káiser de Michoacán” en el once titular y la tercera en 2008-2009.

Para la Final de la Champions League 2010-2011 la veleta había volteado, ya que un sinfín de personas estaban con los “Red Devils” por el hecho de que en sus filas contaban con Javier “Chicharito” Hernández, y hasta en el tema mercadológico la situación cambió, ya que según reportes de Nike para el año anterior la playera que más vendían en territorio azteca era la del Manchester United y no la culé como era habitual.

Hoy en día al aficionado barcelonista le toca saborear las mieles de la victoria y está “malacostumbrado” a ver triunfo tras triunfo y ha olvidado que antaño al Barça le pasaba de todo para no ganar, como cuando en el año de 1965 mientras disputaba la desaparecida Copa de Ferias le tocó medirse al Estrasburgo, esa vez se saldó con un 0-0 en Alsacia y un 2-2 en Barcelona y en un tercer cotejo para definir al ganador también igualaron por lo que todo se decidió en un volado que dejó a los catalanes con las ganas de avanzar.

Esa y otras muchas historias son las que el barcelonismo no puede dejar arrumbadas. En mi caso he de confesar que jamás creí que vería al Barcelona alzando por segunda vez la “Orejona”.

Caso similar padece el escritor español Eduardo Mendoza, quien en el número 52 de la Revista oficial FC Barcelona (Agosto-Septiembre del 2011), comentó que “Somos tan conscientes de que estamos viviendo un momento único como que algún día se acabará, porque acabará, y volveremos a ser un buen equipo, como siempre, pero ¡Este milagro es único…! Yo no me entiendo con los jóvenes, porque yo soy de la generación de los culés sufridores. Ser del Barça era sufrir, y mucho, y ahora, en cambio, los jóvenes están acostumbrados a ganar. No se les ocurre que podemos perder. Podemos tener un accidente, pero este equipo tiene mucho crédito”.

En la misma entrevista también comentó que “El Barça tiene una capacidad de penetración increíble. Hace poco me encontraba en Kampala, capital de Uganda, y vi un cartel enorme de ‘El Barça vuela con Turkish’ y muchísima gente con la camiseta de Messi, que para mi debe ser ahora la persona más famosa del mundo. Llegué a un poblado donde no tienen ni luz, ni agua, ni nada… y me encuentro un hombre que dice que está preocupado porque ha oído que quieren vender a David Villa. No tienen electricidad, ni Internet, ni periódicos… hacen fuego con leña, pero no sabes cómo llegan rumores no confirmados. No les interesa Wimbledon, ni la Fórmula 1, ese es otro mundo. Les interesa el futbol, y, dentro de sus fantasías y sueños, piensan que podrían llegar a ser un día un Messi, pero que no llegarán nunca a Wimbledon”.

Eduardo Mendoza tampoco pudo dejar del lado que “A mí me parecía mal hablar de política usando el futbol, y por eso he rechazado esta utilización del futbol, para contar otras cosas”.

Sí, absolutamente todo esto y más hacen que el Barcelona sea “algo más que un club de futbol”, por lo que si eres culé disfruta la celebración del 44 aniversario del día en que se acuñó esta frase y también alístate para el 18 de enero, ya que se disputará una edición más del Clásico español dentro de la Copa del Rey en el Estadio Santiago Bernabéu.

Sígueme por twitter en @kaiser_sandoval

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas