Análisis arbitral de la J5

Una mejoría en los trabajos arbitrales se registró en esta Jornada 5 del Clausura 2013.

Una mejoría en los trabajos arbitrales se registró en esta Jornada 5 en términos generales, dónde se destaca el desempeño realizado por César Ramos, quien en el juego Chivas-San Luis condujo el partido de manera fluida, pero sin dejar de marcar las faltas que ocurrieron. El silbante tuvo un inicio algo nervioso, pero poco a poco fue tomando el control de las acciones hasta terminar por llevarlo por muy buen camino. Al final sus decisiones no influyeron en el resultado final. Es su segunda aparición consecutiva en toda su carrera en Primera División y ojalá lo sigan apoyando con la continuidad que merecen sus actuaciones. Erim Ramírez en Atlante-Monterrey tampoco tuvo problemas. Paul Delgadillo también hizo una buena labor en Pachuca-Toluca mostrándose mejor que en otras jornadas anteriores pues dejó jugar y no se metió demasiado lo que le dio buena continuidad al partido. Roberto García llevaba un muy buen juego -arbitralmente hablando- hasta que lamentablemente en el minuto 87 marca un penal contra Querétaro en una mala apreciación ya que el defensor, en su barrida, juega claramente el balón y “Chucho” Benítez es el que termina chocando contra las piernas del jugador de Gallos. Nunca tuvo presente que la referencia debe de ser el balón. Fue claro que la trayectoria cambia de dirección después de que es tocado por el defensor y va hacia el tiro de esquina lo que demuestra que fue jugado limpiamente. Quienes no estuvieron a la altura de las circunstancias fueron Francisco Chacón en Tigres-Xolos -en un partido que fue uno de los mejores de lo que va del campeonato Clausura 2013- así como tampoco Miguel Ángel Flores en Jaguares-Atlas. Tampoco Marco Rodríguez en Puebla-Morelia estuvo acorde a sus antecedentes y ya lleva varios juegos en que no encuentra su anterior nivel. Algo está pasando en él que no es el mismo de antes. El joven Óscar Macías en León-Cruz Azul fue uno más que no hizo un buen trabajo ya que dejó de marcar un claro penal contra Torrado en el minuto 2 de la segunda parte donde al entrar al área le dan un claro jalón que le hace perder el control del balón sin que el árbitro marcase la falta que pudo cambiar el resultado del juego. Francisco Chacón salió con el afán de dejar correr el juego y perdonó todo tipo de faltas. Por ejemplo, perdonó un penal contra Tigres cuando apenas al minuto 3 Moreno va a rematar y al entrar al área adversaria es tocado en el pie de disparo en un falta imprudencial que se pasó por alto. Luego, en el 4’ hubo una falta fuerte de Xolos para tarjeta y no marcó nada. Al 14’ hay un “banquito” de Moreno sobre Torres Nilo en la jugada inmediata previa al gol de su equipo, y de nuevo no se marcó la infracción. Luego en el 26´ y en el 35’, Lucas Lobos comete dos faltas que eran para tarjeta amarilla, especialmente la plancha que mete en el borde del área adversaria. Simplemente ésa sola era como para tarjeta roja. Y para culminar, la plancha de Juninho en el 83’ también era para expulsión. Entre otras tantas, dejó sin amonestar a Pellerano al 63’ por fingir que le habían cometido una agresión sobre el rostro cuando nada pasó y peor fue que Hugo Bonilla, Asistente 2, no dice absolutamente nada estando enfrente de la acción. Lástima, vimos a un Chacón desconocido que en un gran partido realizó un muy pobre trabajo arbitral.

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