El arbitraje, una situación crítica

En la Jornada 12 desataron una gran cantidad de críticas en contra de las actuaciones arbitrales.

En la Jornada 12 desataron una gran cantidad de críticas en contra de las actuaciones arbitrales, que han sido muy deficitarias, y en contra de la propia Comisión de Árbitros, la cual dirige el Sr. Rafael Mancilla. Sin embargo -hace tiempo que lo vengo mencionando de manera reiterada- no tiene nada de malo que el Presidente no haya sido árbitro, pero no ha tenido la suficiente capacidad para rodearse de gente que lo asesore desde el punto de vista técnico como debiera. El problema principal de esta Comisión es que ha ido permitiendo cada vez más la injerencia de los directivos del futbol y dueños de clubes, quienes desde hace muchos años deseaban tenerla de manera directa. No se dieron cuenta que al perder la autonomía el arbitraje ha perdido personalidad dentro y fuera del terreno de juego y es que una es consecuencia de la otra. Primero lograron algo que añoraban desde hacía mucho tiempo, el meter la mano a las designaciones a través del sorteo, situación que no les funcionó pero que sí les permitió tener derecho a incidir en las mismas. Luego, rodeándose de gente con escaso desarrollo arbitral en sus carreras y que dependen directamente del sueldo que perciben de la Federación, por lo que no tienen ni la autonomía ni la autoridad para poder decidir sobre el destino del arbitraje mexicano. Y por último, creando una Comisión tripartita dentro de la Liga que es la que en realidad resuelve quién arbitra y quién no. Le vendieron una bonita idea a los dueños de que con eso controlarían perfectamente una de las áreas más sensibles del futbol en todo el mundo. Fascinados con esa idea todos la compraron y ahora comienzan a darse cuenta de su error. Bien dice el dicho que “zapatero a tus zapatos “. México tiene grandes personalidades del arbitraje mundial que no quieren llamarlas porque saben a priori que no compartirían la actual situación, pero si en verdad quieren solucionar la actual problemática tarde o temprano tendrán que recurrir a ellos. No debes como gobierno poner a un médico en economía o a un abogado en la Secretaría de Salud o a un economista en la Suprema Corte. La situación es realmente crítica y lo visto este fin de semana ha hecho que se alcen voces que están siendo perjudicadas por y cada vez en mayor número y frecuencia. Lo visto en el Clásico, con una expulsión a todas luces injusta a Pérez, de las Chivas, o la cara de pánico y desazón que se le veía a Peñaloza al tomar cada una de las decisiones en el partido  realmente es alarmante. Pero, ¿a quien se le ocurre poner pruebas físicas antes, en pleno campeonato y con tiempos más bajos de lo que la propia FIFA exige? Sólo a una Comisión que está tan desorientada y que es capaz de ponerse en esos propios aprietos. Lo visto en Cruz Azul- Atlas es espeluznante, un penal de Chávez por mano deliberada en el área de Atlas, la falta sobre “Chaco” Giménez al borde del área sin que se sancione nada, la falta de Bravo sobre el “Cata” previo al segundo gol de los rojinegros, los codazos arteros de Bravo a Perea y el desquite del mismo sobre Bravo sin que pase de una simple amarilla. La Liga convenció a los dueños de que así tendrían a resguardo sus inversiones y todo felices con la idea y no se dieron cuenta que al romper las leyes de esa manera iban a tener árbitros sin personalidad que lejos de traerles beneficios sólo les generaría caos y anarquía. En Toluca- Xolos, Arce le arbitró todo el juego a Isaac Rojas, la expulsión de Fidel Martínez se hubiese evitado si se marca la clara falta previa en contra de Xolos en medio campo; a Riascos lo debieron haber expulsado por el corte de manga que le hizo al asistente cuando lo amonestaron, o por la falta que cometió después en un claro empujón antideportivo sobre una esquina del campo. En León-Pachuca los perjudicaron a ambos con expulsiones que en algunos casos, como la de Maz, fue injusta o que se pudieron evitar su hubiera habido alguien con personalidad. O como el gol que anulan a León por supuesto fuera de lugar que tampoco existió. A Pumas lo perjudicaron con anular un gol legítimo por fuera de lugar inexistente y era el empate, además, dejaron en el campo a Arellano, pese a que metió una plancha sobre el muslo del adversario similar a la de Fidel Martínez. Hay malestar dentro y fuera del arbitraje y cada vez más grande, los árbitros están inconformes en cómo se manejan las designaciones, que no son por méritos sino al libre albedrío de la Comisión. También comienza a molestar que a algunos les perdonan todo y a otros les miden la grasa hasta por gramos para poderlos sentarlos o darlos de baja. Cuando hay tanta presión, al final la olla termina por explotar y está llegando a ese punto. Alguien tiene que buscar una solución  pero debería ser pronto antes de que termine  por estallar.

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