¿Soy como quiero ser?

Yo no sé si algún día cambiemos nuestro estilo. Inesperados. Sorpresivos. Improvisados. Así nos gusta vivir el futbol (porque así lo vivimos).

Yo no sé si algún día cambiemos nuestro estilo. Inesperados. Sorpresivos. Improvisados. Así nos gusta vivir el futbol (porque así lo vivimos). En 80 años de historia en las Copas del Mundo, nuestra Selección Nacional sólo ha contado con 3 procesos mayores a 3 años de trabajo planeado (y en uno de ellos fuimos país anfitrión): Con Nacho Trelles en los años 60, con Bora Milutinovic para el México 86 y con Ricardo Lavolpe antes del 2006, todo lo demás, lo hemos resuelto al día, con alegrías fugaces y derrotas amargas. Hoy en día, este Tricolor sigue siendo de pronóstico reservado. Según yo, la suerte para Sudáfrica dependerá del resultado en el primer compromiso del 11 de Junio. Para otros, este equipo es el mejor de todos los tiempos y logrará lo que ningún otro ha hecho antes, y otros más piensan es el peor y que frustrará su pase a la segunda ronda (primer gran fracaso en las últimas 6 participaciones). ¿Cómo puede un mismo equipo ser tan vulnerable ante los ojos de la mayoría? Pues sin duda, porque así vivimos nuestro futbol. ¿No les parece extraño que en México siempre esperemos parecernos a las grandes ligas, al balompié de altura, de primer mundo, pero que cada vez nos alejemos más de los estilos ganadores? Hablando sólo de las ligas locales. En cada uno de los países destacados, la lucha por el título a estas alturas (a dos o tres jornadas del final) se pelea sólo entre 2 equipos, a diferencia de nuestro Torneo Bicentenario 2010. En España, para variar entre el Barcelona y el Real Madrid sólo hay un punto de diferencia. En Italia, entre el Inter y Roma (2 puntos los separan). En Alemania, el Bayern Munich toma ventaja (a 3 puntos del Schalke 04). En Inglaterra, entre el Chelsea y el Man. U, también hay sólo un punto de distancia. En Francia, el Marsella y el Auxerre. En Argentina, es entre Estudiantes y Argentinos Juniors. ¿Y en México? Algún despistado dirá que lo que sucede en esos países (de élite) es que el torneo no es tan parejo, tan competitivo. Ojo que es muy diferente que haya sólo 2 buenos equipos, a que al final (después de más de 30 jornadas de trabajo y actuaciones sólidas y planificadas) sólo 2 ó 3 continúen en la pelea. ¿Alguien podría apostar por un favorito claro en esta Liguilla Mexicana? ¿Alguien aseguraría que el Toluca recobró su poderío o que el Pachuca tiene más méritos? ¿Que el Monterrey saldrá bien librado del Tec para lograr el bicampeonato o que los Monarcas son superiores a todos? ¿Alguien apostaría por el estilo ofensivo del América para volver a ser el rey de las Liguillas como hace 25 años? ¿O que los Pumas se mantendrán al acecho para saltar ante su presa en el momento indicado? ¿Alguien tiene fe ciega en las Chivas, su cantera y sus colores? Es más, a pesar de todas las dudas que pudieran existir, ¿alguno de ustedes se atrevería a descartar a cualquiera de los 8 contendientes por este Bicentenario 2010? ¿En México gana el mejor o el menos peor? Pues así con esa incógnita, nos mantenemos también con nuestra Selección a poquito más de un mes del debut oficial en Sudáfrica. Por supuesto que las dudas existen en cualquier equipo y con mayor razón antes de un Mundial. Hoy por hoy con tantas lesiones y bajas de juego a los entrenadores les sudan las manos para formar sus cuadros y prepararlos para contender por el objetivo planeado. Pero ese no sería nuestro caso. En México no se ha planificado ningún camino al éxito, ni se ha trabajado arduamente por ganar en el Mundial, por lo que creo deberíamos disfrutar lo que suceda, que a fin de cuentas, no nos jugamos ningún prestigio ganado con anterioridad. ¿O ustedes creen que estoy equivocado?

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