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¿No hay quinto malo?
Martes 22 de Junio del 2010
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La frase trillada de los técnicos y jugadores aplica a la perfección
para el Tri en esta experiencia mundialista. El siguiente juego será el
más importante.
La victoria histórica ante Francia debe olvidarse por un momento, y de
la derrota de hoy ante Uruguay tendría que haber ensenanzas para el
“Vasco” y los 23.
Lo bien jugado ante los galos provocó que el técnico mexicano se
contagiara de esa euforia (muy justificada para los aficionados)
presentando un equipo incompleto ante los uruguayos.
Javier Hernández debe jugar más tiempo (además de confirmarse que el
futbolista de mayor talento en nuestro balompié -Cuauhtémoc Blanco-
produce más frutos cuando entra de relevo como lo hizo ante los
franceses y sudafricanos, siendo bujía de esa mejora mostrada sobre el
terreno de juego).
La victoria ante Francia no ha sido la más importante en los mundiales
para nuestra Selección (como algunos medios señalaron equivocadamente).
Aunque llena de alegría por la calidad del rival, el triunfo más
destacado de México fue ante Bulgaria en 1986 (el único partido ganado
en una segunda fase de Copa del Mundo). Después de eso, cuatro intentos
fallidos:
Después de ganarle 2-0 a los búlgaros en ese 15 de junio de 1986, México
pagó la cuenta pendiente en el '94 ante la Bulgaria de Stoitchkov,
Balakov, Mikhailov y compañía, con los penales de pesadilla. Para el
'98, Alemania nos dejó fuera (pese al gol de Luis Hernández y con
Rodrigo Lara intercambiando posición con Claudio Suárez). Para el 2002,
la más dolorosa ante Estados Unidos y ese 2-0 que aún nos duele (sin
Palencia en la cancha y tras la inexplicable salida de Ramón Morales).
Mientras que en el 2006, la Argentina de Pekerman definió con el golazo
de Maxi Rodríguez que sigue taladrando la mente de Oswaldo Sánchez).
Hoy, la oportunidad está latente, México debe entender que hasta la
derrota de hoy frente a los uruguayos había sido uno de los equipos más
equilibrados del torneo, pero como antes lo he dicho aquí: para una
Selección como la nuestra no hay margen de error.
El Tri está ante la quinta oportunidad consecutiva (desde el '94) de
ganar en Octavos de Final y meterse a ese trillado “quinto partido”. ¿La
pregunta es saber si esa calidad y el equilibrio mostrados los podrán
mantener (además de la supuesta “lección aprendida” tras el 1-0 ante
Uruguay) para acceder por primera vez a Cuartos de Final fuera de
territorio mexicano? ¿En Sudáfrica ustedes creen que sí se puede?