¿Afuera está mejor?

Yo encuentro benéfico el movimiento de futbolistas mexicanos al Viejo Continente, aunque de ninguna manera determinante para elevar el nivel general de nuestro balompié (como algunos suponen).

Yo encuentro benéfico el movimiento de futbolistas mexicanos al Viejo Continente, aunque de ninguna manera determinante para elevar el nivel general de nuestro balompié (como algunos suponen). Los jugadores que por sus logros han ido contratados en los últimos 4 años a equipos europeos, reflejan la oportunidad que se ha abierto para los futbolistas aztecas, aunque hasta el momento no arroje grandes resultados en esa obsesiva visión por Europa. Los casos de Hugo Sánchez y Rafa Márquez han sido los de mayor éxito. Pável Pardo, Ricardo Osorio, Carlos Salcido y Héctor Moreno consiguieron títulos con sus clubes, mostrando que con calidad, disciplina y entrega se festejan logros afuera de nuestras fronteras. Luis García y Luis Flores en su momento, brillaron en su posición anotando en la Liga Española. Lo demás todavía está quedando corto. El que Vela, Barrera o el "Chicharito" busquen ser titulares en la Premier League, puede resultar un ejemplo de tesón y lucha, aunque no de éxito consumado todavía (los 3 tienen la edad para seguir aprendiendo y creciendo). Que Efraín brille en Escocia podrá ayudarle a dar un siguiente paso pero deberá ser cauteloso para no mostrar impaciencia como otros, por ocupar lugares que aún no le corresponden. Yo deseo que Guardado siga haciéndose fuerte en La Coruña y que no crea merecer el sitio en un equipo grande de España, todavía. Por lo tanto, estos casos significan sólo ejemplos de migración y no necesariamente de progreso futbolero. Sin pecar de localista, a mi me gustaría más ver cómo se toman decisiones inteligentes en nuestra Federación. Cómo se capacitan a nuestros entrenadores para formar mejores jugadores desde los niveles infantiles. Cómo se crea mayor competencia interna y cómo se provoca mayor competencia internacional en todos los sentidos (no sólo tener muchas ganas de ganar, sino prepararse para poder celebrar victorias). Hay quienes siguen pensando que el mejor escenario o el de mayor nivel es el que está lejos de México y ahí no estoy de acuerdo. Lamentablemente las circunstancias orillan a muchos a buscar nuevos horizontes y no solo en deportivos: Según la Secretaría de Educación Pública, cada año abandonan nuestro país un promedio de veinte mil profesionistas que no encuentran desarrollo en México (abogados, maestros, médicos, etc.) y buscan crecimiento en Estados Unidos y países del Continente Europeo. Más de medio millón de mexicanos que residen en el vecino país del norte cuentan con licenciaturas, maestrías y doctorados, y se estima que más de cien mil son científicos que dejaron México por no ser tomados en cuenta. Fíjense como en el futbol es diferente. La presión por sumar a más jugadores nuestros en Europa adelanta procesos y discrimina otros terrenos. Nuestro "malinchismo" es muy selectivo, con destinos muy exclusivos. Hace unos días, aparecieron los 7 mexicanos de la Sub-20 de Estados Unidos que trabajando con clubes en nuestro país prefirieron aceptar la propuesta en el equipo representativo de las Barras y las Estrellas que dirige el holandés Thomas Rongen. Aquí no hay tanto problema (para algunos) porque se trata de ir al seleccionado estadounidense al que aún no le hacemos caso. El problema, por lo que escucho, sería que Jonathan se convierta en seleccionado español y no jugara más para México, ya que estos 7 futbolistas fugados no preocupan (incluso alguno los podría tachar despectivamente de "chicanos" que no quieren estar en nuestra Selección Nacional). La obsesión futbolera para nosotros hoy sólo se enfoca en el Continente Europeo sin importar país, nivel o equipo (Layún es titular en el América porque apareció algunos partidos en el Calcio Italiano). Yo respeto mucho las decisiones de cada jugador, pero si tuviera que ejemplificar a un futbolistas que verdaderamente luchó por hacer carrera en el Viejo Continente ése es Gerardo Torrado. Viajó, aguantó y jugó, se ganó el respeto cuando los mexicanos no tenían tanta apertura del otro lado del atlántico y lo hizo muy bien, pero cuando se dio cuenta del beneficio (en todos los sentidos) que tenía en México, volvió para destacar en uno de los clubes más importantes de nuestro futbol. ¿O ustedes no creen que Giovani dos Santos sería el mismo jugando para el Galatasaray o Tottenham que para las Chivas o los Jaguares? Yo la verdad me lo imagino igual de irregular en uno que en otro, una especie de Bofo Bautista, dando una de cal por otras tantas de arena. Claro que estoy a favor de que los futbolistas mexicanos emigren para crecer y brillar, pero creo que su desarrollo debería contar con un entorno más propicio, sin tantos estereotipos por copiar y mejor consolidarse en terreno sólido. Sino pocos beneficios nos seguirán entregando al ir de un lado para el otro.

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