El Tri de Bronce

Un ejemplo de gallardía y tenacidad. Sin tanta brillantez pero repleto de pundonor y calidad.

Un ejemplo de gallardía y tenacidad. Sin tanta brillantez pero repleto de pundonor y calidad.   La Raza de Bronce, fue la oda que compuso Amado Nervo para exaltar las virtudes y cualidades de los mexicanos capaces y entregados, referido el Siglo pasado al Benemérito de las Américas, Benito Juárez. Términos poéticos que bien se aplican a los demás terrenos, y que en el futbol servirían para recordar el camino rumbo a la consolidación de un estilo propio y sincero.   Así festejamos el nuevo lauro de nuestro balompié (no por nuevo abundante) y nos esperanzamos para continuar viendo batallas ganadas que nos hagan sentir orgullosos.

El tercer lugar del Mundial Juvenil, no es el título de campeón pero tampoco resulta un premio de consolación. Significa el reflejo de lo que nuestro país ha entendido como un compromiso en el futbol –jugar todos los partidos y no rendirse hasta el final- quizá lo que más se acerca a nuestro estilo futbolero, símbolo de un avance real.

Sin destacar –como muchos podrían pretender hoy en día- un esquema táctico o el análisis minucioso de formaciones estratégicas, el Tri Sub-20 demostró poder pelear ante cualquiera.

¿Por qué un centrocampista fue nuestro mejor hombre y ganó el Balón de Bronce? Yo creo que lo que el “Chatón” demostró fue que esa posición es la que mejor nos define y representa: En los últimos 30 años con hombres como Cristóbal Ortega, Miguel España, Alberto García Aspe, Pável Pardo y Gerardo Torrado por mencionar algunos. Guerreros de 7 pulmones que nunca se dieron por vencidos.

No siempre jugar bien significa meter muchos goles ni driblar a 3 rivales, y esta Selección consiguió de manera decorosa cumplir cabalmente con el objetivo que representaba competir en la máxima esfera.

Claro que esta Medalla está llena de artífices, encabezados en el campo por Juan Carlos Chávez, pero apoyada desde la raíz por dos realidades de enorme valor: Por un lado, el serio y profesional trabajo que en México se realiza a nivel juvenil desde hace 3 décadas y basado en lo más importante “calidad humana, en la materia prima”.

Afortunadamente el cuento que nos repitió 4 años el seleccionador nacional de la década anterior, queda borrado con estos resultados (La Volpe que aseguraba que en México no había calidad como en otros países).   Desde los Arce, Real, Flores y Vaca, se ha hecho un apostolado para formar futbolistas desde temprana edad. Las escuelas de Pumas, América, Cruz Azul y Atlas habían sido históricamente las reconocidas en los años setenta, ochenta y noventa, pero la crisis económica de los últimos 10 años provocó que otros equipos comenzaran a utilizar a sus jóvenes en el primer equipo (Atlante se convirtió desde el año 2002 en el consumidor número uno de sus elementos de Fuerzas Básicas con el proyecto de Miguel Herrera, y el Guadalajara después del rotundo éxito de sus canteranos tomó la fuerza que hoy lo coloca como el proveedor número uno de todas las categorías en la Selección Nacional).

El presente es exitoso y el futuro compromete, porque solo se triunfa cuando se juega con personalidad y se trabaja con humildad. La Oda solo se escribe al héroe después de ganada la batalla.

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