Este Tigre se la rifa

Fue el galardonado que más gusto me dio ver en la entrega del balón de oro.

Fue el galardonado que más gusto me dio ver en la entrega del balón de oro. Reconocido como el mejor arquero del torneo anterior, supo esperar calmado a que su oportunidad llegara y aprovecharla con trabajo y calidad. Portero sin aspavientos que continúa brillando en la primera división. Enrique Palos impuso una marca de imbatibilidad el año pasado defendiendo el arco de los Tigres y esto le significó la titularidad y posteriormente el campeonato, además –de seguir por el mismo camino- creo que debería recibir una oportunidad para ser tomado en cuenta en la baraja de muy buenos guardametas que observa nuestra Selección Nacional. Cancerbero serio, con respetable presencia física –crucial para su posición-, reflejos felinos (fiel a sus colores) y poseedor de la serenidad y constancia que siempre entregan frutos, se afianza en lo más alto de nuestro torneo local. Y es que el futbol es impredecible pero siempre fiel. El deporte más seguido en el mundo está atento a la constancia como principal cualidad personal y colectiva. Me hace recordar (aunque con otras características bajo los tres postes) la historia que comenzó Oscar Pérez hace casi 20 años, por ejemplo. El “Conejo” también llegó de relevo a uno de los grandes como fue el Cruz Azul y sin ningún cartel –debido a su juventud e inexperiencia en 1993- sustituyó impecable a “monstruos”  de la posición como Norberto Scoponi y Robert Dante Siboldi. Hoy el “Conejo” sigue siendo un ejemplo de profesionalismo y éxito en una carrera cada vez más competida en nuestro país. Me gusta mucho ver que el medio nacional reconozca a Enrique Palos como el mejor portero, porque así brilló en todo el 2011. Me deja tranquilo darme cuenta que se hace justicia en una entrega de premios cada vez mejor organizada. Me emociona notar su ecuanimidad (porque a los 25 años podrían pasarle por la mente mil pensamientos de egocentrismo inútiles y nocivos). Y me complace constatar que su técnico (que también fue el mejor de todo el año pasado en nuestro balompié aunque a muchos que no les guste) reciba esta satisfacción al saberse pagado por la confianza depositada. El “Tuca” intuyó el buen futuro que le deparaba a su guardameta, sabía que no debía sentar a Palos cuando Saucedo se recuperó de la lesión en Marzo del año pasado, respetándole su buen momento y redundando en satisfacciones para los cientos de miles de aficionados Tigres. Porque el futbol sí es un espectáculo, pero debe mantener los valores fundamentales del deporte (sus protagonistas son futbolistas antes que personajes, son jugadores antes que estrellas de moda). Me gusta comprobar que hay quien en este hermoso juego no se la cree tan fácilmente y prefiere mejor rifársela con verdadera garra para después cosechar triunfos que sean reales y duraderos.

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