Renovarse o morir

Aunque la decisión más esperada que es la elección del técnico de la Selección Mexicana, se sigue aplazando con total desgano, la Federación Mexicana de Futbol anunció este lunes lo que será el...

Aunque la decisión más esperada que es la elección del técnico de la Selección Mexicana, se sigue aplazando con total desgano, la Federación Mexicana de Futbol anunció este lunes lo que será el "día a día" de nuestro balompié.

El torneo corto no cambia, salvo la decisión de borrar el Repechaje de los próximos cuatro torneos, con la intención de hacerle un huequito al Tricolor en su camino rumbo al Mundial del 2010. Quitando la repesca se ganan dos semanas por año, es bastante poco, pero algo es algo. Sigue el formato de Liguilla tal cual lo conocemos, luego de varios rumores que indicaban que se analizaba la opción de jugar la fase final con dos grupos de cuatro, buscando hacer más justa la coronación del Campeón.

No hay grandes decisiones, el fondo, lo cotidiano, el "trabajo" de los jugadores seguirá tal cual. Realmente nada cambia y me extraña que un futbol metido en tal vorágine de resultados, no tenga la celeridad para tomar decisiones como se debe. Se mueve lento, se tiene miedo al cambio y aunque a la vista de todos en México los técnicos van y vienen como si fueran mensajeros, en las decisiones realmente de fondo, las cosas tienen un trámite burocrático que toma años concretar.

Lo ideal sería que fuera al revés, que los técnicos, directores deportivos y las fuerzas básicas de los equipos cambiaran lo menos posible para poder trabajar a mediano y largo plazo, y que fuera la parte operativa se modernizara continuamente, no en cuanto a cambiar de personal, sino que sufriera cada determinado tiempo una obligada actualización que permitiera estar a tiempo en la modernización de estructuras administrativas, de proyectos mundiales y de la infraestructura de cada equipo y Selección, abarcando casas club, estadios, canchas de entrenamiento y todo lo necesario para la práctica del futbol.

Esta responsabilidad de la FMF de cuidar que cada uno de los 18 equipos de la Primera División tenga una casa club apropiada, canchas para entrenar, entrenadores competentes para los jóvenes y seguridad social y económica, no se ha cumplido del todo. Los dueños de los equipos toman las decisiones sobre estos temas y no podemos esperar que se autoimpongan reglas. Lo que hacen es simplemente proteger sus carencias e imponerle reglas a los de abajo.

Por más que el futbol mexicano "se mueva" por esos 18 clubes que manejan 16 dueños, no es coherente que sean juez y parte, que ellos mismos deban "castigar" sus propias faltas (obviamente no lo hacen) y que además decidan qué es lo que necesita o no el futbol mexicano, en base a lo que tienen y no a lo que debieran cumplir.

La Federación Mexicana de Futbol necesita un poder que vaya más allá de los intereses de un club, que pueda tener visión a largo plazo, que pueda imponer obligaciones y decretar derechos de los dueños de cada uno de los equipos. Necesita alguien que les diga que no siempre hacen las cosas bien a pesar de tanto dinero y que los pueda guiar en ese mar de intereses que los terminan mareando.

No debemos dejar que el futbol mexicano se haga viejo. Debemos modernizar estadios y no sólo una vez en 30 años como para el Mundial de 70 o del 86, hay que establecer un ciclo coherente en el que cada estadio deba tener una remodelación, modernización y mantenimiento total con ayuda, orientación y apoyo de la FMF. Se deben analizar a nivel institucional la construcción de nuevos estadios y se debe obligar a que cada equipo tenga una casa club y ejerza una labor social más allá del futbol. Los clubes deben ser instituciones con objetivos más allá de ganar un título.

Y reconozco la intención de la FMF de buscar ser sede del Mundial Sub-17 del 2011 y con ello obligar a cada equipo a un mejor desarrollo de sus Fuerzas Básicas para dar una imagen coherente. De darse esto, seguramente el Tri tendrá una gran actuación por ser local, pero si no se establece una base firme, será un "boom" de 2 años que sólo beneficiará a unos pocos, en lugar de convertirse en una evolución.

Por ejemplo, la Federación debe ser la encargada de velar que tras Chucho Ramírez haya preparándose una decena de técnicos para continuar el trabajo con menores, que detrás de Leo Cuellar haya 12 entrenadores aprendiendo y desarrollándose; que detrás de Ramón Raya haya gente conociendo lo que es el futbol de playa y el Futsal.

Lo primero que debemos entender es que la palabra "club" significa algo más que un plantel de 23 jugadores de futbol. Significa una responsabilidad social, de desarrollo de una comunidad y de un reparto de beneficios en conjunto.

Una liga y una Federación, no deben estar gobernadas por los mismos equipos que la integran, así como un árbitro no puede pitar un partido que él mismo está jugando.

Por hoy me despido, recuerden que pueden enviar cualquier comentario a mi correo, wgonzalez@mediotiempo.com donde será recibido con mucha alegría. Nos vemos el próximo lunes o antes si el futbol nos lo demanda.

Muchas gracias a todos por hacernos grandes.

Walter GonzálezDirector Editorial

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