Edgardo Codesal

Jornada de mejoras en la Liga MX

Lunes 29 de Abril del 2013



La penúltima jornada  de la Liga tuvo en términos generales un mejor arbitraje que el nivel acostumbrado. Por fortuna para los equipos que jugaron partidos de mayor trascendencia no hubo problemas mayores, especialmente en el partido Puebla- Atlas, donde Peñaloza hizo un  partido acorde con las circunstancias. A pesar de la tensión que se vivió dentro del campo los equipos tampoco le complicaron su desempeño. La virtud que tuvo es que se dedicó a darle continuidad al juego y dejar que fluyera de manera normal sin demasiadas intervenciones, lo cual le ayudó a no ser factor en el juego.

El arbitraje que sí hay que destacar es el del joven “Maravilla”, César Ramos, que en el Monarcas-Toluca hizo un excelente trabajo. Tiene todas las condiciones para ser un árbitro de época: carisma, capacidad, buena condición física; que además emplea de muy buena forma ya que sabe seguir el juego de cerca sin estorbar ni acercarse demasiado, personalidad y aplica las reglas con excelente criterio lo que hace que los jugadores respeten sus decisiones sin protestar, sobre todo porque se dan cuenta de la congruencia en sus marcaciones , es decir, lo que sanciona de un lado, del otro también, es ecuánime y eso le da mayor credibilidad a su trabajo. Enhorabuena, porque si este joven continúa con el apoyo de hasta ahora, crecerá al grado de convertirse en un árbitro confiable, apto para partidos cada vez de mayor trascendencia y responsabilidad. Seguramente lo veremos en Liguilla pues se ha ganado su lugar con creces, sin lugar a dudas, el mejor de la temporada.

Otro árbitro que tuvo una gran actuación fue Jorge Pérez Durán. Joven también pero con mayor experiencia. Comenzó con el pie derecho su paso en la Primera División, sin embargo, luego cayó en un bache que no le permitía tener buenas actuaciones, ya que en ocasiones se quedaba muy corto en el manejo de las tarjetas y en las sanciones del juego brusco. No obstante, en el Clásico regio estuvo al nivel que le conocimos en sus primeros partidos. De igual manera tiene buena estampa y condición física, sabe seguir el juego de cerca y con una buena perspectiva de visión para tomar las decisiones correctas. Estuvo muy atento en todo momento, especialmente cuando Palos jugó dos veces el balón con las manos luego de haberlo puesto en juego y lo volviera a recoger.

En resumen fue un excelente trabajo, ojalá el nivel que mostró el sábado sea a partir de ahora una constante, porque es el mismo que había enseñado desde sus inicios en Primera.

Quienes no anduvieron nada bien nuevamente fueron Marco Rodríguez, Roberto García y Fernando Guerrero.

El primero le perdonó la segunda tarjeta a Sambueza en el Pachuca-América, quien luego de estar amonestado se tiro un clavado en al área sin que le mostraran la segunda, de igual forma Alderete que tras la primera amarilla siguió repartiendo “leña” sin que nada pasara, hasta que Miguel Herrera decidió cambiarlo antes de que lo expulsaran. También dejó de marcar un penal en contra de Pachuca por el empujón de un defensor dentro del área contra Jiménez.

En el Pumas-Jaguares, Roberto García dejó sin ver la tarjeta roja a  Verón por una fuerte plancha sobre Luis Gabriel Rey a la altura del abdomen que lo dejó marcado. Por su parte en el San Luis-Tijuana, Fernando Guerrero dejó sin sancionar un claro penal a los 8 minutos en contra de los locales.
Lamentablemente ninguno de los tres ha tenido una buena campaña y las malas actuaciones han sido reiteradas.

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.

Comentarios