¿Para que quieres al técnico?

La labor de un entrenador depende siempre de los resultados, la suerte, y el humor de dirigentes, jugadores y afición.

La labor de un entrenador depende siempre de los resultados, la suerte, y el humor de dirigentes, jugadores y afición. Pareciera como si pocas directivas pensaran hoy en las cualidades intrínsecas de cada director técnico. Por eso, son importantes los famosos perfiles. Saber qué necesitas de un hombre desde la banca. Los equipos en sus diferentes retos tendrían que analizar muy bien “a qué le tiran”: ¿Quieren imponer estilo (jugar bien, tratar la pelota, explotar las cualidades de cada jugador), solo ganar puntos, salvarse del porcentaje, o pelear por el campeonato? Por ejemplo, si comparamos los números de las carrera de Manuel Lapuente y Carlos Reinoso, sin duda los éxitos de “Manolo” superan a los del “Maestro” (títulos, Selección Nacional, etc), aunque hoy pareciera que la conocida fórmula del máximo símbolo americanista era la necesaria para cambiar la actitud del plantel en Coapa (por lo menos la actitud). Y entonces se abre una discusión para saber ¿qué debe hacer un entrenador con un plantel estelar? ¿Exigir? ¿Ser amigo o enemigo? ¿Un técnico debe ser más motivador o más estratega? Las suspicacias con las que algunos analizan la salida de Rubén Omar Romano, suponiendo que la dirigencia Santista le tendió la cama, tendrían que poner atención también en los antecedentes de cada protagonista: Romano (desde su etapa como jugador) siempre ha demostrado ser tan talentoso como arrebatado. Aunque eso no le quite ser uno de los mejores técnicos de nuestra baraja (aunque no haya ganado una sola final). Suena lógico entender la diferencia entre querer salvar la categoría y buscar salir campeón. Por ejemplo durante más de 20 años (setentas y ochentas) todos sabían que para cualquier equipo desvalido en México llegaría el bombero húngaro Arpad Fekete (podría ser que en poco tiempo el Chelis y el “Profe” Eugui, se conviertan en esa nueva versión). Y entonces volvemos al trillado tema de la planeación, el respeto a los procesos, las ideas firmes, el trabajo cotidiano (que tanto falta en México). Para nadie es un secreto que en nuestra mini-liga, cada 5 meses sale un mini-campeón y 6 ó 7 entrenadores cesados. Hace unos días, Jerry Sloan dejó de ser el entrenador del Jazz de Utah en la NBA, después de 23 años consecutivos al frente del mismo equipo. Nunca fue campeón, a pesar de vivir una época dorada a finales de los años noventa con Karl Malone y John Stockton (pero los Bulls de Jordan, Pippen, Rodman se los impidieron).  ¿Ustedes creen que eso pueda pasar en el futbol mexicano? Facebook.com/oscar.telemundo

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