¿Es un juego o un deporte?

Los deportes más populares son en esencia un juego, y por lo tanto utilizan como arma fundamental al engaño Para intentar salir victoriosos en una contienda.

Los deportes más populares son en esencia un juego, y por lo tanto utilizan como arma fundamental al engaño para intentar salir victoriosos en una contienda, solo que al parecer, algunos personajes prefieren continuar esas argucias en su modo de ser, hablar o pensar. En el futbol es muy común encontrar una lucha de estrategias entre los entrenadores, el hecho de esconder las alineaciones, formaciones y posiciones, en otras palabras falsear ante el rival como primer paso de la batalla. Y ya en el campo, los mismos jugadores son los que muestran un repertorio de movimientos, fintas, piques y hasta “madruguetes” con tal de sorprender al de enfrente. Pasa en otras actividades también, desde el enigmático juego de póquer hasta los populares y estratégicos deportes estadounidenses como el futbol americano, basquetbol o béisbol (o incluso en el boxeo hay que mantener siempre la guardia arriba). El problema es cuando esta postura se continúa fuera de la cancha y algunos siguen acomodando las piezas a su conveniencia. Lamentablemente tras la reacción poco solidaria de Rafael Márquez señalando a su joven compañero defensa Tim Ream en la derrota de Nueva York ante Salt Lake hace unos días en un partido de la MLS por “cometer errores y no aprender de ellos”, ahora el defensa michoacano busca librarse culpando a los reporteros por malinterpretar sus palabras y buscar dañarlo. Esto me recuerda a las innumerables ocasiones en las que Ricardo Lavolpe se ha desdicho de algo por el supuesto odio de la prensa hacia su persona. Debe ser difícil separar lo que uno busca en la cancha con lo que uno debe sostener fuera de ella, pero está claro que un engaño no se dispensa al terminar un juego. Por ejemplo y cambiando de disciplina, anoche un personaje histórico del deporte dirigió su último encuentro en la ciudad en la que más ha triunfado. Como jugador fue figura del béisbol en Chicago (ganando el premio a novato del año entre otros reconocimientos) y como entrenador ha sido el único latinoamericano en obtener una Serie Mundial. El venezolano Ozzie Guillen se ha caracterizado por decir lo que piensa y por hacer lo que dice (aunque sus declaraciones normalmente levantan polvo). Sostiene sus palabras y no cambia de discurso, y ayer al no conseguir una extensión atractiva para permanecer al frente de los Medias Blancas prefirió terminar de manera anticipada con su contrato y así buscar él mismo otra mejor opción. Es cuestión de estilo, de modo de ser. Porque una cosa es entrarle al juego en el deporte profesional y otra muy distinta es tratar al deporte y su entorno solo como un juego.

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