El Manchester City se convirtió durante los últimos 15 años en uno de los equipos más poderosos del mundo, ganó títulos, contrató a algunos de los mejores futbolistas, construyó infraestructura, multiplicó sus ingresos, expandió su marca internacionalmente, y terminó convirtiéndose en una de las propiedades deportivas más valiosas del planeta.
Pero detrás de ese extraordinario crecimiento existía desde hace años una pregunta financiera: ¿De dónde provenía realmente todo el dinero?
La respuesta acaba de provocar uno de los mayores terremotos financieros en la historia de la Premier League.
Una Comisión independiente encontró al Manchester City culpable de las acusaciones relacionadas con graves incumplimientos de las reglas financieras durante nueve temporadas, entre 2009-10 y 2017-18, además de la mayoría de las acusaciones relacionadas con su falta de cooperación durante la investigación, aunque Manchester City rechaza las conclusiones y presentó una apelación integral.
Todavía no existe un castigo definitivo. Pero para entender el caso hay que olvidarnos por un momento del futbol. Esto es un caso de contabilidad, ingresos, gastos y capacidad de inversión, y precisamente por eso resulta tan importante para el negocio del deporte.

Primero hay que entender qué intentan evitar las reglas financieras. Una liga profesional necesita algún mecanismo para impedir que un propietario multimillonario pueda simplemente depositar cantidades ilimitadas de dinero cada temporada.
¿Por qué? Porque si no existieran límites, el modelo sería relativamente sencillo.
Compro un equipo, pierde £100 millones, deposito £100 millones, compro jugadores, pierdo otros £150 millones, deposito otros £150 millones, compro más jugadores, y continúo haciéndolo hasta construir el mejor equipo posible.
El problema es que los demás clubes están compitiendo contra una organización cuya capacidad de gasto prácticamente no tiene relación con los ingresos que genera su negocio. Por eso aparecieron las reglas de sostenibilidad financiera de la Premier League y el Financial Fair Play de UEFA.
La idea básica es un club debe gastar de acuerdo con los ingresos que realmente genera como: Boletaje, televisión, premios, merchandising, hospitality, patrocinios, ingresos comerciales; Si generas más, puedes gastar más.
Y aquí comienza todo el caso Manchester City. Porque si necesitas gastar más, tienes dos opciones.
La primera generar más dinero. La segunda hacer que parezca que generaste más dinero.
La Comisión concluyó que Manchester City hizo lo segundo. No mediante una sola operación, sino mediante diferentes esquemas financieros durante años.
Según la resolución publicada por la Premier League, el City utilizó contratos comerciales que no reflejaban la verdadera relación económica entre las partes para inflar artificialmente sus ingresos y reducir artificialmente sus costos.
El efecto acumulado superó £900 millones, y ésa es la cifra que explica la dimensión del problema.
¿Cómo funcionaba? Imaginemos un ejemplo sencillo.
Una empresa patrocina a un equipo por £50 millones anuales. En los estados financieros del club aparecen £50 millones de ingresos comerciales, perfectamente normal.Pero imaginemos ahora que la empresa realmente solamente pone £10 millones, y los otros £40 millones los pone, directa o indirectamente, el propietario del equipo. Sin embargo, en la contabilidad aparecen los £50 millones completos como PATROCINIO.
Financieramente existe una diferencia enorme, si el propietario simplemente hubiera aportado £40 millones, ese dinero sería identificado como financiamiento del dueño. Pero al entrar como patrocinio se convierte en INGRESO COMERCIAL.
Y si las reglas financieras determinan cuánto puedes gastar en función de los ingresos que produces, acabas de transformar dinero del propietario en capacidad adicional de gasto. Eso es, en esencia, lo que la Comisión concluyó que ocurrió. El dinero no habría venido realmente de los patrocinadores.
Según la Premier League, Manchester City organizó acuerdos comerciales en los que determinadas compañías solamente estaban obligadas a pagar una parte del patrocinio, el resto habría sido financiado por Abu Dhabi United Group, ADUG, la compañía propietaria del Manchester City, es decir el dinero aparecía en los estados financieros como ingreso generado por un patrocinador.
Pero, según la Comisión, una parte sustancial habría sido financiada realmente por la propiedad.
Manchester City rechaza esta conclusión.
El club argumenta, entre otras cosas, que los fondos no procedían de ADUG de la manera descrita y ha sostenido que determinadas compañías pudieron recibir apoyo financiero del gobierno de Abu Dhabi. Pero la Comisión no aceptó esa explicación, y concluyó que existía un esquema de financiamiento encubierto.
¿Por qué hacer algo así? Aquí está probablemente la pregunta más importante.
¿Por qué no simplemente poner el dinero? Porque las reglas financieras limitaban cuánto podía hacerlo el propietario.
El problema del Manchester City nunca fue que Sheikh Mansour no tuviera dinero, precisamente era lo contrario, tenía muchísimo dinero. El problema era introducirlo al club sin superar los límites financieros establecidos por Premier League y UEFA.
Si el City necesitaba £100 millones adicionales para financiar su operación y esos £100 millones aparecían como aportación del dueño, podían afectar su cumplimiento financiero. Pero si esos mismos £100 millones aparecían como:patrocinio,entonces aumentaban los ingresos. Y mayores ingresos significaban mayor capacidad de gasto. Aquí está el verdadero negocio.
Supongamos un club que genera £300 millones Y gasta £380 millones.
- Tiene un déficit de £80 millones.
- Ahora agreguemos un patrocinio por £100 millones.
- Los ingresos suben a £400 millones.
- Los gastos permanecen en £380 millones.
De repente ya no tenemos un club que pierde £80 millones, tenemos uno que aparentemente gana £20 millones. El equipo no cambió, los jugadores no cambiaron, el estadio no cambió. Lo único que cambió fue cómo entró y cómo se contabilizó el dinero. Ésa es precisamente la razón por la que la contabilidad puede convertirse en ventaja deportiva.
Pero el City no solamente habría aumentado ingresos, ésta es otra parte fundamental del caso.
La Comisión también concluyó que el club utilizó acuerdos para:reducir artificialmente sus costos, y eso es todavía más poderoso, porque para cumplir una regla financiera existen dos caminos:aumentar ingresosoreducir gastos.
Según la Comisión, Manchester City habría utilizado ambos.
Por un lado más ingresos comerciales de los reales, por el otro:menos costos de los reales.
El efecto financiero funciona desde ambos lados del estado de resultados.
El caso Fordham
Uno de los mecanismos analizados involucra los derechos de imagen de jugadores.
Manchester City realizó una operación con una compañía llamada Fordham relacionada con esos derechos. La Comisión concluyó que existió un arreglo circular financiado por ADUG que permitió al club registrar menores costos operativos de los que realmente tenía.
¿Por qué es importante?
Porque nuevamente ocurre el mismo efecto.Si un costo que debería aparecer dentro de la operación del equipo desaparece o se reduce artificialmente, mejora automáticamente el resultado financiero.
Por eso el caso no consiste únicamente en: “Manchester City recibió demasiado dinero de patrocinadores”.Es mucho más amplio.La acusación probada en primera instancia es:el club presentó una fotografía financiera distinta de su realidad económica.
Más ingresos + menos gastos = mucha más capacidad para competir. Ésta es la ecuación que explica todo.
Si artificialmente aumentas ingresos:puedes gastar más.Si artificialmente reduces costos:parece que gastas menos.
Si haces ambas cosas simultáneamente tu capacidad financiera se multiplica. Y eso termina inevitablemente llegando a la cancha.
Porque el principal gasto de un equipo de futbol son precisamente: jugadores, transferencias, salarios, entrenadores, staff, infraestructura, academias, operación deportiva.El dinero financiero termina convertido en talento deportivo.
La Comisión dice que la diferencia superó £900 millones. La Premier League informó que los diferentes mecanismos habrían permitido al Manchester City inflar ingresos y reducir costos en más de £900 millones durante el periodo investigado.
No significa que existiera una cuenta bancaria escondida con £900 millones, significa que, según la Comisión, la representación acumulada de ingresos y costos del club quedó distorsionada por más de esa cantidad.Y eso es muchísimo dinero incluso para el futbol inglés.

Para ponerlo en perspectiva £900 millones permiten financiar múltiples ventanas de transferencias de élite.Permiten pagar durante años algunas de las nóminas más caras del futbol. Permiten absorber pérdidas que prácticamente ningún club tradicional podría soportar. Y, sobre todo, permiten acelerar el crecimiento.
Porque el dinero compra algo más importante que jugadores tiempo.
Éste es un punto que me parece fundamental desde el negocio. Manchester City probablemente habría podido convertirse eventualmente en una potencia mundial de cualquier manera. Tenía propietario, mercado, Premier League, Estadio, Audiencia, Ambición. Pero el capital permite hacer algo extraordinariamente valioso comprimir el tiempo.
Lo que quizá habría tomado 20 años puede conseguirse en diez. Compras talento, ganas, clasificas a Champions, recibes más televisión, obtienes premios, generas aficionados internacionales, vendes más camisetas, subes seguidores, llegan patrocinadores, aumenta el valor comercial, y entonces comienza un círculo:
Dinero → jugadores → resultados → audiencia → ingresos → más jugadores.
El gran cuestionamiento del caso City es cómo se financió el inicio y la aceleración de ese círculo. Porque después el negocio sí se vuelve real. Ésta es probablemente la paradoja más interesante de todo el caso.
Hoy Manchester City sí genera enormes ingresos reales, tiene millones de aficionados, patrocinadores internacionales, audiencias globales, hospitality, merchandising, premios deportivos, Champions League, Premier League, una marca global.
Hoy una empresa puede justificar comercialmente pagar muchísimo dinero por asociarse al Manchester City.
Pero la pregunta es:
¿cuánto del valor actual nació gracias a la capacidad de gastar mucho más durante los años iniciales? Ahí es donde las finanzas y el deporte se vuelven prácticamente inseparables.
¿Qué reglas infringió?
La Comisión independiente encontró que Manchester City infringió varias áreas fundamentales.
- Primero: información financiera incorrecta.El club habría presentado cuentas que no reflejaban adecuadamente sus ingresos y gastos.
- Segundo: reglas de Profitability and Sustainability de la Premier League.Al corregir los ingresos y costos cuestionados, la Comisión concluyó que el City habría superado significativamente los límites permitidos.
- Tercero: reglas de Club Licensing y Financial Fair Play de UEFA.La misma información financiera también era utilizada para demostrar cumplimiento ante UEFA.
- Cuarto: cooperación con la investigación.La Premier League sostiene que el City incumplió en múltiples ocasiones su obligación de cooperar y actuar con máxima buena fe durante una investigación que duró aproximadamente cuatro años.
La Comisión incluso concluyó que el club realizó esfuerzos coordinados para obstaculizar la investigación.Manchester City también disputa estas conclusiones.
¿Por qué esto afecta a los demás equipos?
Porque las reglas financieras solamente funcionan si todos utilizan las mismas reglas contables.
Imaginemos: Liverpool puede gastar £200 millones. Arsenal £200 millones. Manchester United £200 millones. Manchester City £200 millones.
Pero uno consigue transformar £100 millones adicionales del propietario en ingresos comerciales.
Ahora puede gastar:£300 millones.
Formalmente parece competir bajo las mismas reglas.Económicamente no.
Y esos £100 millones adicionales pueden convertirse en:un delantero;un mediocampista; un defensa;mejores salarios;más profundidad de plantilla.
Después llegan los resultados, y los resultados producen dinero. Ahí aparece el daño económico a terceros. Este punto puede convertirse ahora en otro enorme problema.
Otros clubes podrían argumentar que perdieron dinero debido a una competencia financiera que no se produjo bajo las mismas condiciones.
Pensemos en todo lo que depende de una posición deportiva: Premios, clasificación a Champions League, Europa League, patrocinios, bonos comerciales, televisión, taquilla, jugadores, valor de plantilla.
Una posición en Premier League puede valer decenas de millones.Una clasificación a Champions puede modificar completamente el presupuesto anual de un club.
Por eso algunos clubes ya están evaluando posibles reclamaciones de compensación, y ahí el problema del City podría dejar de ser solamente City vs Premier League para convertirse potencialmente en City vs clubes que consideren haber sufrido pérdidas económicas.
También aparece el tema fiscal
El caso ya está llamando la atención fuera del futbol. El Treasury Committee del Parlamento británico pidió a HM Revenue & Customs analizar las posibles implicaciones fiscales derivadas de las conclusiones.
¿Por qué? Porque si determinados ingresos, pagos o costos no fueron exactamente lo que aparecía en las cuentas, inevitablemente surge otra pregunta:
¿cuál era su tratamiento fiscal correcto? Todavía no significa que exista una infracción tributaria probada.
Pero demuestra cómo un problema de regulación deportiva puede extenderse rápidamente hacia contabilidad; impuestos; corporativo; contratos; auditoría y gobierno corporativo.
¿Qué castigo puede recibir? Ésta es ahora la pregunta de cientos de millones.
La respuesta todavía no lo sabemos.
La Premier League separó el procedimiento en dos partes.
Primero:determinar culpabilidad.
Después:determinar sanción.
La primera Comisión ya concluyó que existieron graves incumplimientos.La sanción será tratada separadamente.Las reglas permiten una amplia variedad de castigos.Entre ellos:multas;deducciones de puntos; otras sanciones deportivas.
Y en el debate alrededor del caso aparece incluso el escenario extremo de:descenso o expulsión.
Pero hoy sería incorrecto afirmar que el Manchester City será descendido.No existe todavía esa resolución.
¿Le pueden quitar títulos?También se ha planteado.
Manchester City ganó múltiples Premier League durante y después del periodo investigado.Pero retirar campeonatos sería una decisión extraordinariamente compleja.No solamente habría que determinar qué títulos se afectan.
También:¿se entregan al segundo lugar?, ¿qué sucede con premios?, ¿qué pasa con clasificaciones europeas?, ¿bonos?, ¿contratos comerciales?, ¿derechos televisivos?, ¿estadísticas históricas?, ¿compensaciones?
Modificar retrospectivamente una competición puede abrir una enorme cadena de consecuencias legales y económicas.Por eso una cosa es que exista como posibilidad debatida y otra que vaya a suceder.Hoy no está decidido.
¿Y qué pasa ahora?Manchester City apeló formalmente el 2 de octubre.La apelación será revisada por un panel independiente de tres integrantes.
Puede:confirmar la decisión;revocarla;modificarla;o emitir otra determinación dentro de sus facultades.El procedimiento será privado.
Manchester City sostiene que la resolución contiene errores materiales de derecho, principio y hecho.Por lo tanto, el club continúa peleando completamente el caso.
Mientras tanto, el City sigue jugando. Ésta es una peculiaridad enorme.El equipo continúa compitiendo, continúa generando ingresos, continúa vendiendo patrocinios, continúa pagando jugadores, continúa luchando por títulos. Y nadie sabe todavía cuál será el impacto final de un caso relacionado con hechos que comenzaron hace más de 15 años.
El caso Manchester City no trata simplemente de un equipo que gastó demasiado dinero; trata de cómo se presentó financieramente el dinero que permitió gastar. Según la Comisión independiente, durante nueve temporadas el club infló ingresos, redujo costos y presentó una realidad financiera distinta que le permitió aparentar cumplimiento mientras habría superado ampliamente los límites establecidos; Manchester City lo niega y ahora intenta revertir completamente esa conclusión mediante su apelación. Lo verdaderamente importante para el negocio del deporte es entender que una ventaja financiera termina convirtiéndose en ventaja deportiva: más ingresos permiten mejores jugadores, los mejores jugadores generan resultados, los resultados producen audiencia y la audiencia termina creando ingresos comerciales reales. Por eso los más de £900 millones cuestionados no son solamente un problema contable. Son la discusión sobre si el crecimiento de una de las propiedades deportivas más exitosas del mundo comenzó compitiendo bajo las mismas reglas financieras que sus rivales. Ahora vendrá la apelación, después eventualmente la sanción y posiblemente nuevas reclamaciones económicas; pero cualquiera que sea el desenlace, el caso ya dejó una lección enorme para el negocio deportivo: en el futbol moderno, manipular un estado financiero puede terminar siendo tan determinante como contratar al mejor delantero…Soy Javier Balseca y esto fue: Los dineros del deporte.
Javier Balseca. Lic. Marketing con especialidad en Sports Mkt e industria del entretenimiento. Catedrático de sports Mkt Anáhuac y Tec de Monterrey; representante comercial de equipos profesionales de Liga MX, LMB, LMP y columnista en medios y conferencista.

