El Real Madrid está de nueva cuenta en una Final de Champions League. Es la cuarta Final del conjunto blanco en los últimos 5 años y la tercera de Zidane de manera consecutiva como DT del Madrid.
En el partido clave contra el Bayern Munich, Zidane tuvo un problema grande. La banda derecha. Dani Carvajal estaba lesionado y Nacho Fernández no se encontraba al 100%.
Lucas Vásquez, un extremo por derecha, con características ofensivas iba a ser el elegido. Es un recurso, no una decisión. Zidane tuvo que reaccionar ante las circunstancias y es para darnos cuenta que uno de los planteles más amplios del mundo, como es el del Madrid, tuvo que utilizar a un extremo como lateral.
Lucas sufrió mucho, especialmente los primeros minutos, sin embargo, Luca Modric ayudó y al final Vásquez terminó cumpliendo. Hubo un momento en donde Zidane pensó en sacarlo para meter a Nacho y Lucas con carácter le dijo que no. Que se quedaba, a pesar de que no era su posición y que un error iba a ser más fácil de cometer.
En España nadie mató a Zidane. Todos entendieron que era un recurso. Y me pareció necesario el ejemplo para darnos cuenta que Osorio no es el único “loco” que hace esos cambios de posiciones, que a veces funcionan y a veces no, es parte del juego y cuando las cosas salen son unos genios que inventaron el futbol y cuando no sale son unos inútiles que no sirven para nada. Así funciona esto.
La próxima vez que Juan Carlos Osorio ponga a un futbolista en otra posición en un partido oficial hay que revisar cuantas opciones tenía entre suspensiones y lesiones. Vámonos, que la pasen bien.
En el partido clave contra el Bayern Munich, Zidane tuvo un problema grande. La banda derecha. Dani Carvajal estaba lesionado y Nacho Fernández no se encontraba al 100%.
Lucas Vásquez, un extremo por derecha, con características ofensivas iba a ser el elegido. Es un recurso, no una decisión. Zidane tuvo que reaccionar ante las circunstancias y es para darnos cuenta que uno de los planteles más amplios del mundo, como es el del Madrid, tuvo que utilizar a un extremo como lateral.
Lucas sufrió mucho, especialmente los primeros minutos, sin embargo, Luca Modric ayudó y al final Vásquez terminó cumpliendo. Hubo un momento en donde Zidane pensó en sacarlo para meter a Nacho y Lucas con carácter le dijo que no. Que se quedaba, a pesar de que no era su posición y que un error iba a ser más fácil de cometer.
En España nadie mató a Zidane. Todos entendieron que era un recurso. Y me pareció necesario el ejemplo para darnos cuenta que Osorio no es el único “loco” que hace esos cambios de posiciones, que a veces funcionan y a veces no, es parte del juego y cuando las cosas salen son unos genios que inventaron el futbol y cuando no sale son unos inútiles que no sirven para nada. Así funciona esto.
La próxima vez que Juan Carlos Osorio ponga a un futbolista en otra posición en un partido oficial hay que revisar cuantas opciones tenía entre suspensiones y lesiones. Vámonos, que la pasen bien.