No habrá un Rayo que nos ilumine

El pasado 10 de noviembre del 2010, publiqué una columna titulada “¿Y qué le pasará al Necaxa?”, y en ella hacía referencia al negro porvenir que tenían los Rayos. El futuro nos alcanzó.

El pasado 10 de noviembre del 2010, publiqué una columna titulada “¿Y qué le pasará al Necaxa?”, y en ella hacía referencia al negro porvenir que tenían los Rayos. El futuro nos alcanzó y hoy es toda una realidad.

El club que preside Luis Alberto Ogarrio Kalb no logró mantener la categoría y a falta de un par de Jornadas para que concluya el Torneo Clausura 2011, los hidrocálidos ya aseguraron su regreso a la Liga de Ascenso.

Los yerros se hicieron presentes de pies a cabeza. Para la campaña del Apertura 2010 cuando volvieron al Máximo Circuito, la Directiva no tuvo paciencia y decidió despedir al técnico Omar Arellano, hombre con el que habían conseguido el ascenso.

Ese fue su primer gran error y el siguiente fue ponerse en las manos del argentino Daniel Alberto “Ruso” Brailovsky, quien como jugador dio mucho de qué hablar durante su paso con el América (hasta que salió huyendo del país por el sismo que tuvo lugar en la Ciudad de México en 1985), como analista en televisión no lo hacía mal, pero a la hora de demostrar en el banquillo, al menos en México, no aportó nada.

Durante su paso en Israel como entrenador con el Maccabi Kfar Kana, Maccabi Herzliya y Maccabi Haifa no lo hizo del todo mal, pero en territorio azteca con Veracruz, América y Necaxa dejó mucho que desear.

Cuando la situación ya era prácticamente insalvable, la Directiva encabezada por Ogarrio Kalb decidió darle las gracias al “Ruso” y contratar a Sergio Bueno, quien vio un gran reto y la oportunidad de retomar cartel. Inició muy bien, pero al final los recursos con los que contaba fueron insuficientes para cumplir su misión.

Y ahora que el Necaxa ya es un equipo de la División de Plata ¿Qué viene?

Lo más probable es que toda su nómina entre al próximo Draft, ya que la mayoría de los jugadores querrá seguir militando en el Máximo Circuito y los que no se logren contratar más los elementos que desechen el América y el San Luis, conformarán su plantel a partir del próximo certamen con la idea de volver a Primera División.

Televisa (firma propietaria del club), por un lado estará “triste”, ya que uno de sus hijos cambiará de categoría, pero por el otro, tendrá presente que ya no los transmitirá TV Azteca, su competencia.

Lo que se vislumbra en un futuro es que los Rayos vuelvan a hacer las cosas bien a la espera de que un equipo de los que transmite la televisora de San Ángel descienda y ellos a su vez volver a los brazos de papá.

Por ahora al Necaxa le espera al menos otro añito en el Infierno, pero si le ven el lado positivo pueden sacar buenas cosas.

Para algunas culturas el fuego purifica y eso fue lo que hizo exactamente el español Atlético de Madrid, quien en el año 2000 descendió y en sus planes estaba el volver de inmediato, pero no fue así, lo lograron hasta el 2002 y de ahí a la fecha han sabido trabajar y fortalecerse. No por nada consagraron el 2010 con la Europa League y la Supercopa de Europa.

Curiosamente ambos son rojiblancos, pero al margen de eso, los hidrocálidos no deben echar en saco roto este trago amargo y aplicar aquella máxima que dice “pérdidas son ganancias”.

Por ahora sus seguidores sufrirán, pero deben aprender esta valiosa lección si es que no desean seguir los pasos de otros históricos como León y Veracruz, quienes desde que cayeron en el pozo no encuentran la forma de volver.

Y peor aún, que no les suceda lo que al Zacatepec, Tampico Madero y Celaya, combinados que alguna vez brillaron en Primera División y que posteriormente desparecieron para luego resurgir y deambular en Segunda o Tercera División.

El Necaxa debe apelar a su historia y fortaleza para salir adelante y que el panorama se vuelva a iluminar con un Rayo de esperanza.

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