Correr es una de las formas más sencillas de mantenernos activos y, aunque muchas personas empiezan a correr buscando bajar de peso, los beneficios del running van mucho más allá de lo que marca la báscula.
Cuida tu corazón. Ayuda a mejorar la condición cardiovascular y la capacidad del corazón para bombear sangre de manera eficiente.
Favorece tu salud metabólica. Correr ayuda a que el cuerpo utilice mejor la glucosa como fuente de energía, favoreciendo niveles saludables de azúcar en sangre y ayudando a prevenir problemas metabólicos.
Fortalece músculos y huesos. Al ser un ejercicio de impacto, genera un estímulo que puede favorecer la salud ósea. Además, fortalece los músculos, principalmente de las piernas y el abdomen.
Ayuda a liberar el estrés. Salir a correr también puede ser un espacio para desconectarnos del trabajo, mejorar nuestro estado de ánimo y dejar de pensar por un momento en las preocupaciones del día.
Mejora tu condición física y calidad de vida. Conforme vamos ganando resistencia, las actividades de la vida diaria como caminar, subir escaleras, y simplemente agacharnos, pueden sentirse más fáciles.
¿Sabes qué es lo mejor?
Que no necesitas correr un maratón, ni tampoco ser el más rápido para disfrutar de estos beneficios. Puedes empezar poco a poco, alternando caminata y carrera y respetando siempre tu propio ritmo.
Lo importante es mantenernos en movimiento y encontrar una actividad que podamos disfrutar y realizar a largo plazo.




