Una de las preguntas más frecuentes entre los corredores es: ¿qué debo comer antes de entrenar? Y aunque no existe una respuesta que funcione para todos, lo que comemos y el momento en que lo hacemos, pueden hacer una gran diferencia en nuestro rendimiento.
¿Qué debemos buscar?
Recuerda que nuestra principal fuente de energía para el ejercicio, son los hidratos de carbono, así que lo ideal es consumir alimentos que los contengan. Es importante evitar grandes cantidades de grasa y fibra, pues pueden hacer más lenta la digestión y provocar molestias gastrointestinales.
¿Cuánto tiempo antes?
- Si tienes 30 minutos: elige algo pequeño, fácil de digerir y rico en hidratos de carbono. Por ejemplo, un plátano, una barrita de amaranto, o una rebanada de pan blanco con mermelada.
- Si tienes 1 hora: puedes comer algo un poco más completo, como un pan tostado con crema de cacahuate y/ o miel, una fruta y unas galletas sencillas, o una porción pequeña de avena, siempre que la toleres bien.
- Si tienes de 2 a 3 horas: podrías hacer una comida más completa que incluya hidratos de carbono y algo de proteína. Por ejemplo, un sándwich de pavo, un plato de avena con fruta y un puño de nueces, o unos huevos con tortillas.
¿Y si corro muy temprano?
Aunque sea un entrenamiento corto y suave, es importante que comas algo, aunque sea ligero, por ejemplo: medio plátano, una papilla de fruta, o un puño de almendras con arándanos deshidratados.
No lo olvides, todos somos diferentes. Lo que funciona para un corredor puede no funcionar para otro. La clave está en probar distintas opciones durante los entrenamientos y encontrar lo que te caiga mejor. ¡Y no olvides hidratarte también antes de salir!




